Asesinado el 16/05/1977

Andrés era entrerriano. Fue secuestrado el 8 de abril de 1977 cuando tenía 23 años, y al día siguiente sucedió lo mismo con su esposa, Diana Rita Lijtman, embarazada de tres meses. Fue asesinado el 16 de mayo del mismo año. Militaba en Montoneros. Andrés se inició en la JP, en la militancia barrial. Su padre, Alcides Uzín, fallecido de cáncer prematuramente a los 36 años, había tenido actividad política, y llegó a desempeñarse como prosecretario de la Cámara de Senadores de su provincia, durante el gobierno de Raúl Uranga.
Fue visto con Diana en el Centro Clandestino “Club Atlético”, para luego ser asesinado, simulando un enfrentamiento sobre la calle Guzmán, junto al parque Los Andes. Sus restos fueron exhumados en 1984 e identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense en 1986. Andrés y Rita tuvieron un/a hijo/a que debió nacer entre setiembre y octubre de 1977, a quien siguen buscando las Abuelas de Plaza de Mayo.
Esta baldosa fue colocada por los compañeros de Memoria Palermo el 9 de diciembre de 2016 en la vereda de la calle Guzmán, entre Concepción Arenal y Jorge Newbery. Su familia hizo llegar estas palabras sobre el compañero:

Andrés nació el 3 de noviembre de 1953 en Paraná, Entre Ríos; fue el primer hijo de Alcides Uzín Marcó (Coco) y María Nelly Fontana (Tola). Después vinieron sus tres hermanas, Amelia, Gabriela y Verónica, desterrando su ilusión de tener un hermano varón. Quizás fue por ese sentimiento de injusticia, ya que Tola le había prometido un hermano para jugar, que se divirtió de chico escondiendo muñecas, destruyendo casitas y meriendas hechas con plantas, haciendo llorar desconsoladamente, sobre todo a Amelia que además, merecía tales castigos por ser siempre muy buena alumna y objeto de comparaciones por parte de su madre. Andrés cursó la primaria y parte de la secundaria en el colegio Lasalle, siguiendo la tradición familiar hasta que, en respuesta a un acto injusto de un profesor, le dijo “váyase a la mierda”, ocasionando su inmediata expulsión. Cuando tenía diez años, su padre de 36 años murió víctima de cáncer. Ahora “sos el hombre de la casa” le dijo Tola y él, ya había tomado la decisión de estudiar medicina para curar el cáncer. En la escuela Normal José María Torres, conoció a Sara Gonsebatt, su primer amor y juntos se fueron a Buenos Aires cuando terminaron la secundaria, en 1971, él a estudiar medicina y ella antropología. En medicina empezó a militar en la agrupación LUCHE, Línea Universitaria CHE. Y después con Sara militaron en el PB a través de Cacho El Kadri; como trabajaban en el Oeste bonaerense se incorporaron a la Columna Sabino Navarro, escisión de los montos, desde el 73 hasta mediados del 75 en que la Sabino se disolvió. Ahí decidió entrar a montos, donde su nombre fue Emilio. Dejó la facultad, considerada un proyecto pequeño-burgués. Terminada su relación con Sara, conoció a Diana Lijtman, estudiante de psicología y al tiempo se casaron. En Montoneros, Andrés participó de la JTP, desde su trabajo como bancario en el Banco Francés e Italiano en Villa Ballester, llegó a ser miliciano y el último tiempo formó parte del ejército montonero. En febrero del 77 dejó el banco y entró a trabajar en una metalúrgica, en un horno de fundición respondiendo al mandato montonero de volver a la producción. Diana militaba en la JP, en Boedo.
A principios del 77 quedó embarazada. Esta situación la quebró políticamente y dejó la militancia. Esto y la creciente escalada de secuestros le produjeron gran preocupación por Andrés, llegando a suplicarle que dejara la militancia. Él tenía una convicción revolucionaria que prevalecía sobre lo personal, ni las súplicas de Diana, ni los reproches de su madre lo hacían dudar. Dueño de una hermosa sonrisa, unas piernas largas y cabello crespo, quedó en el recuerdo de quien tuvo la suerte de conocerlo. El 8 de abril de 1977, Andrés fue secuestrado en la calle, posiblemente cerca de plaza Flores, saliendo de un bar. Fue herido en la cadera izquierda y llevado al CCD El Atlético. Al día siguiente, Diana y Amelia, hermana de Andrés, fueron secuestradas en su departamento, en Villa del Parque. Amelia fue liberada en la madrugada del domingo. Diana y su bebé que debió nacer en octubre, permanecen desaparecidos. En diciembre de 1984, apareció un expediente a través del cual la familia se enteró de que fue asesinado en un simulacro de enfrentamiento con las fuerzas conjuntas el 16 de mayo en la calle Guzmán junto a Verónica Basco, cinco semanas después de haber sido secuestrado, con dieciséis kilos menos, lleno de marcas de picana y dos tiros por la espalda a quemarropa, uno en el tórax y otro en la cabeza. También constaba en el expediente que al no ser identificado, fue enterrado el 18 de julio de 1977 en la Chacarita como NN. Cuando la familia tuvo acceso a esta información, ya había sido trasladado al osario común, no siendo posible recuperar sus restos que, como dice su hermana, Amelia, deben estar conformes con su destino, mezclados con los de los indigentes, los olvidados, los nadies, en definitiva, su pueblo porque él nunca dudó en luchar sin importarle el costo que demandara. Hasta la fecha, no se ha logrado que el caso de Andrés sea juzgado.
Con posterioridad supimos que junto con el cuerpo de Andrés Uzín, esa noche fue abandonado en la vereda de la calle Guzmán el de María Verónica Basco Solari. Otra baldosa pendiente.
