Barrios por Memoria y Justicia

Detenidos-desaparecidos el 09/08/1976

La vereda de Olleros 3612 fue testigo de dos colocaciones de baldosas por las mismas personas. Esto sucedió porque el primer homenaje a estos dos compañeros se lo llevó la topadora del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires al arreglar la vereda. Así fue que volvimos a colocarla. Los amigos de Walter testimoniaron lo siguiente:
A Walter lo conocimos en el colegio secundario. Era intenso, guapo, poeta sin necesidad de escribir un solo verso, muy amigo de sus amigos y muy hombre con sus mujeres, rebelde y generoso de alma, revolucionario para decirlo en una palabra que dio sentido a su vida. Artesano, operador nocturno de una agencia de asistencia al turista, proletario por decisión propia, amante del cine, de la buena literatura, cariñoso, seductor, de enorme corazón y brazos de boxeador.
Comprometido con la Justicia y la Verdad como tantos jóvenes de aquellas décadas, llevó hasta sus últimas consecuencias sus ideales de cambiar esta sociedad por una mejor. Entregó su hermosa vida a esa causa. Su sonrisa, su bondad, su buen humor y el cinturón de cuero que siempre usaba quedarán con nosotros junto con este poema que nunca nadie hubiese querido escribir. No es una frase decir que estarás presente ahora y siempre. Tu ausencia dolió, duele y dolerá. Pero como dijo el poeta Rumi: “…la herida es el lugar por donde la Luz entra”. Hasta siempre querido compañero, hermano y amigo. Siempre estarás con nosotros. Siempre.

Un momento en la confección junto con los compañeros de Almagro.


PALABRAS PARA WALTER
Serás poeta para siempre
aunque nunca hayas escrito nunca
ninguna palabra ningún verso
ningún libro ninguna oración
y solo nos queden las notas urgentes
los dibujos inquietantes y góticos
del operador nocturno setenta y cinco.

Serás revolucionario para siempre
aunque nunca cambies nada
ni tomes el poder de las cosas imposibles
y la lucha de clases se convierta
en otra clase de lucha
y la sangre derramada no será negociada
pero no sabemos si fue victoria o derrota
o tu sagrada luz en este mundo
y entonces
ya nada importa demasiado.

Serás joven y bello para siempre
aunque el tiempo nos masacre
con sus alas de plomo
y no nos alcance el amor
para que el amor sea un poco más contigo,
aunque la ternura y la memoria y la visión
se nos pudran sin remedio.

Serás poeta serás revolucionario
serás joven y bello para siempre
en nuestros corazones
en nuestros sueños
en todo lo que tu vida hermosa haya tocado
y haya ido al combate sin rencores
haya escrito sin haber escrito
haya despertado en nosotros
todo lo que después vivimos
para que tu ser puro sea eterno
para que la muerte jamás tenga dominio.

Comienza la tarea de colocación con la base de material.

Pensar y recordar a Claudia, Julie, la Colorada, todos sus nombres, todas sus miradas. Una época llena de rateadas en la Plaza San Martín, de vacaciones compartidas y especialmente, muchas charlas hasta la salida del sol. Charlas llenas de preguntas; ¿quiénes éramos?, ¿qué hacíamos?, ¿qué futuro nos esperaba? Soñamos y diseñamos infinitas vidas para nosotras.
Un corazón sencillo, lleno de alegrías, de soñar en ayudar a que las cosas cambiaran y así encontramos juntas cuál sería nuestra carrera y nos metimos de cabeza en psicología. Nosotras, que veníamos de un colegio tan mojigato tan lleno de silencio y represión, “chicas del Lenguas”, entramos en una facu que nos gritaba palabras de lucha, de igualdad, que nos enseñó a mirar otro mundo, a hacer elecciones para concretar sueños. Y así fue, con su capacidad de indignarse por la mentira, por la pobreza, por las diferencias, un día se animó a contarme que iba a tratar de cambiar eso. Nos abrazamos muy fuerte, no hubo palabras solo una sonrisa de oreja a oreja. Seguimos juntas cursando materias, hasta que un día no vino y al otro tampoco y al otro tampoco. Me fui a la casa y toqué el timbre. Desde atrás sin abrir, la voz dolorosa de la madre me gritó que me fuera, que no volviera más, que Claudia no estaba, que no sabía, que me fuera! Que me fuera rápido! Y me fui. Entendí y lloré mucho por dentro y sigo llorando.
La colorada era una mina bárbara, llena de vida y de alegría, llena de libertad y con la necesidad de que este mundo cambiara.
Gracias por la baldosa, gracias por recordar de alguna manera a Claudia, nuestra amiga del alma, que dio su vida por los otros y aquel que se la quitó nunca supo la mujeraza que estaba matando.

Frente al edificio donde fue secuestrada la pareja su amigo Guillermo leyó la poesía que reproducimos a continuación.

Mabel Reiter, compañera de Claudia de la secundaria y de Psicología (UBA) hasta su desaparición.
Compañeras del Lenguas Vivas. Memoria, verdad y justicia, ahora más que nunca.
BALDOSAS
Qué extraña esta baldosa
dos veces colocada
una vez desaparecida
o quizás me equivoqué
y no sepa hacer las cuentas.
Claro
primero te fuiste o te llevaron
secuestraron el eufemismo
administraron el vacío
se manifestó la forzada ausencia
como un recurso para que
entonces sí las cuentas cierren
y la sumatoria se iguale a cero.
Pero claro
sabían de horrores
pero no de números
y cómo es que una baldosa
y no tu nombre
desaparece una vez y otra vez
o es rota o vejada o
simplemente
no está más pero

cómo es
que tu vida continúa
más allá de estas maniobras callejeras
estos barrios bajos de la arquitectura
este urbanismo lleno de esquinas
mutiladas y calientes
otra vez la muerte
no está pero como otra vez
la muerte enamorada
otra vez sopa y tu cuerpo
y la baldosa y la violencia del amor
o el amor y la violencia
nos lleven a otros resultados
la tabla del dos es fácil
pero la matemática se complica
cuando lo real es manipulado
una y otra vez volvemos
al viejo oficio

de esperar un milagro
brotando de la tierra
y dar gracias que esta prestidigitación
asesina finalice
tan solo si no ignoramos
que las baldosas nos dan alcance
tan solo si volvemos una y otra vez
a extraerte del fango humillante del olvido
y se transforme en costumbre
esto de exigir
justicia o verdad o los materiales
necesarios para un nuevo
funeral de cuerpo ausente
de dolor presente
de saber que todos somos
piedras de colores
incrustadas en las calles
de esta Babilonia
como un camino de sangre
donde Hansel y Gretel

resbalan nuevamente
pero volvemos a comenzar
pegando letra contra letra
recuerdo fraguado con otro recuerdo
amor cemento arena y agua
en esta emboscada de la vida
en esta trampa del destino
en esta ilusión que nunca acaba
y no dejaremos de hacer
fogatas ni campanas
ni silencio ni sonido
y ardamos y no callemos
porque la muerte no tendrá dominio
no tendrá dominio tanta muerte enajenada.

By BxMJ

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