Detenidos-desaparecidos el 05/05/1976


Lo mejor de la cultura argentina también sufrió el ataque despiadado de la dictadura. En este caso nos referimos al conocido escritor Haroldo Conti y a su amigo y compañero de militancia, el director teatral Héctor Fabiani. Ambos vivían en la calle Fitz Roy 1205 de Chacarita, domicilio del primero, donde Héctor estaba circunstancialmente.
Imposible resumir en este breve espacio la trayectoria de Haroldo Conti, una de las mejores plumas argentinas. Había nacido en Chacabuco (Prov. de Buenos Aires) en 1925. En 1975 fue galardonado con el Premio Casa de las Américas por su novela Mascaró el cazador americano. Pero, asimismo, fue un militante de PRT hasta sus últimas consecuencias. El Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, “el Conti” ubicado dentro del predio de la ex ESMA es la síntesis de su legado. Entre sus obras más destacadas, recordemos Sudeste (1962), Todos los veranos (1964), Alrededor de la jaula (1966), Con otra gente (1967), En vida (1971), La balada del álamo carolina (1975). Fue un amante del delta del Paraná, y en 2009 se inauguró en la zona la “Casa Museo Haroldo Conti”, con el auspicio del Municipio de Tigre; se trata de un espacio para ahondar en la vida del escritor, donde subsisten pertenencias suyas que los amigos y vecinos rescataron y preservaron luego de su desaparición. Sus hijos Alejandra, Marcelo, María José y Ernesto colocaron la baldosa que lo recuerda frente a la casa de donde fue secuestrado el 5 de mayo de 1976.

Héctor era bahiense, nacido en 1943, aunque adoptó a Río Cuarto (Prov. de Córdoba) como su ciudad a partir de los años sesenta. Su familia fue allí la propietaria de la heladería “Polichinela”. Treinta y cinco años después de su desaparición, el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó sus restos en el cementerio de Avellaneda, en una fosa donde figuraba como NN.
Se dedicó al teatro, dirigió actores. Y como homenaje su sobrino Renzo Fabiani, quien se trasladó a Buenos Aires especialmente para la colocación de la baldosa, lo incluyó en su obra Aserrín y cabernet, estrenada en 2012, a un año de la recuperación de sus restos, y lo referenció en su otra obra Ortóptero, interpretada en su homenaje en el centro clandestino D2.

Héctor Fabiani era amigo de Haroldo Conti. Los secuestraron juntos. Se lo confundió con un genocida y el error persiste en el Nunca Más.
Un cuadrazo del PRT era Héctor el Gordo Fabiani. Era responsable político del Frente Cultural del partido, respetado y querido por sus compañeros. Gran amigo de Conti, en 1976 paraba en su casa, escapando de la dictadura en Córdoba, donde militaba. El 4 de mayo, Conti y su esposa, Marta Scavac, habían ido al cine y dos de sus hijos habían quedado al cuidado de Fabiani. Una patota irrumpió en la noche. Cuando regresaron el escritor y su mujer, minutos después de la medianoche, los estaba esperando un grupo de tareas del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército. Saquearon la casa y secuestraron a los dos hombres. Se sabe que Conti y Fabiani pasaron por “El Vesubio”. Hoy siguen desaparecidos.
Pero a Fabiani no solo lo secuestraron y desaparecieron. Por una confusión que aún hoy persiste, su trayectoria personal y militante, su identidad, honor y buen nombre fueron puestos en duda. Su familia, sus amigos y sus ex compañeros de militancia siguen batallando para hacer conocer su historia y enmendar la injusticia. Una versión que nació en un momento de dolor, tras la publicación de una foto de mala calidad. A fines de 1982, un diario de Suiza había publicado una imagen de un ex integrante del Batallón de Inteligencia 601. Se trataba de Rubén Bufano. Había sido detenido en ese país por el secuestro de empresarios. No estaba trabajando para la dictadura, sino para engrosar sus bolsillos. Scavac vio esa foto y dijo entonces, desde Suecia, que Bufano era idéntico a Fabiani y que creía que era él quien había entregado a su marido. Cuando el represor fue juzgado en Europa, y vieron nuevas fotos, se dieron cuenta de la equivocación. Era tarde: la versión equívoca sobre el rol de Fabiani ya formaba parte del informe de la Conadep. En el legajo 77 se cuentan los pormenores del secuestro de Conti y se da por cierta la versión que sostiene que Fabiani fue el “entregador” de su amigo.
“Nunca imaginamos que esa primera declaración iba a quedar plasmada en el Nunca Más. La solicitud a los responsables de la edición de aclarar el punto nunca fue tomada en cuenta. Fabiani es para nosotros El Gordo, Chiche para sus seres queridos, y el Moncho o Andrés para otros compañeros. Fue el responsable político de mi padre en el frente cultural del PRT. Compartí muchos momentos con él. Tengo recuerdos memorables y gratitud por su ayuda”, afirmó Marcelo Conti, hijo de Haroldo. Y reclamó: “Solicitamos que se difunda la verdad sobre este compañero para tratar de subsanar el involuntario error de haberlo confundido, en un primer momento, con alguien tan deplorable.
Extracto del artículo de Raúl Arcomano en Miradas al Sur, año 4, Nº 164, 10/07/2011.




