Barrios por Memoria y Justicia

La colocación de esta baldosa en diciembre de 2014 estuvo marcada por un hecho que tuvo algo de mágico, aunque la racionalidad indique que se trató de una casualidad. Pocos días antes del acto, las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron la aparición de un nuevo nieto: Jorge Castro Rubel, hijo de Ana y Hugo. Con todo lo que es posible imaginar que estaba atravesando este joven, igualmente se hizo presente en la calle Camargo 282 y participó de la colocación de la baldosa en homenaje a sus padres.

Un tiempo antes un grupo de compañeros de militancia de la pareja se había acercado a la agrupación para manifestar su interés por hacer esta baldosa. Ambos habían sido militantes de las FAL (Fuerzas Armadas de Liberación).

Jorge Castro Rubel, hijo de Ana y Hugo, en el acto de colocación de la baldosa.

Ana nació el 27 de julio de 1949 en Resistencia, provincia de Chaco. Hugo, el 1° de septiembre de 1951 en San Isidro, Buenos Aires. Ana fue secuestrada en su casa de Villa Crespo el 16 o 17 de enero de 1977, cuando cursaba su segundo mes de embarazo. En el operativo intervino el Ejército.

A ambos los llevaron a un CCD de esa fuerza hasta ser trasladados a la ESMA. Allí la joven fue conocida por otros detenidos como “Ana de Castro”. Según algunos testimonios, en junio de 1977 Ana tuvo un parto prematuro en el que dio a luz un varón.

Hugo fue secuestrado el día anterior, cuando salía de la casa de su madre en la calle Rawson 3575 de la localidad de La Lucila.

La familia Rubel no sabía del embarazo de Ana, noticia que sí había llegado a recibir la familia Castro. El vínculo de la pareja fue corroborado treinta años después a partir de la investigación de la CONADI y las declaraciones de los sobrevivientes de la ESMA. También se supo que el parto de Ana fue atendido por el tristemente conocido Dr. Magnacco, ginecólogo del Hospital Naval, quien vio nacer a un número aún indeterminado de bebés, hijos de desaparecidos.

A raíz de su nacimiento prematuro y por haber estado cianótico, Jorge fue trasladado al Hospital de Niños y abandonado en el lugar. Un médico se lo llevó y fue quien lo crió junto a su familia, sin informarle nunca sobre su origen. Recién siendo adulto Jorge supo que no era hijo de quienes creía serlo e inició el camino de la búsqueda de su identidad.

By BxMJ

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