Gallina D´Angelo, Eugenio Félix
Gallina Palacios, Eugenio Daniel
Gallina Palacios, Mario Alfredo
Rey de Gallina, Marta Lidia
Detenidos-desaparecidos el 24/02/1977
Gallina Palacios, Silvia
Detenida-desaparecida el 12/11/1976





Este es uno de los casos más terribles de persecución del terrorismo de Estado, porque la represión diezmó a una familia completa: los Gallina.
La primera en sufrir tal represión fue Silvia Beatriz Gallina, quien fue secuestrada el 12 de noviembre de 1976 en su domicilio de la calle Cangallo 1853 (actual Perón), según informaron vecinos a su padre, el Dr. Eugenio Félix Gallina. Silvia tenía 29 años, estaba casada y era Lic. en Filosofía. En el operativo, además, se llevaron numerosos objetos de valor.
El Dr. Gallina inició enérgicas gestiones para averiguar el paradero de su hija, radicando una denuncia por privación ilegítima de la libertad ante la Justicia de Instrucción. El magistrado interviniente llevó adelante la investigación, determinando que el operativo había sido llevado a cabo por el Ejército. Simultáneamente, el Dr. Gallina presentó un recurso de hábeas corpus ante la Justicia Federal, señalando los presuntos responsables de la detención.
Testimonio de Susana Mónica Gallina, Legajo N° 7401.

Las gestiones del Dr. Gallina condujeron a que el 24 de febrero de 1977 fuera detenido en su domicilio, junto a su hijo Mario Alfredo, de 21 años. Destruyeron buena parte del mobiliario, le robaron el auto y diversos objetos. Ese mismo día, mientras concurrían a sus respectivos trabajos, fueron secuestrados su hijo, Eugenio Daniel Gallina, y su nuera, Marta Rey de Gallina (médica obstetra). Ninguno de los cinco miembros de la familia apareció jamás.
A pedido de la familia, la Comisión x la Memoria, Verdad y Justicia de Flores, Floresta y Caballito y la Asociación de Trabajadores del Estado colocaron dos baldosas en homenaje a los integrantes de la familia detenidos-desaparecidos por el terrorismo de Estado. Este acto se realizó el 6 de mayo de 2017 en Av. J. B. Justo 2726, donde vivían el Dr. Gallina y su hijo Mario. Pero como si no hubiera sido ya enorme el ensañamiento que sufrió esta familia, poco tiempo después el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió arreglar la vereda y las baldosas terminaron junto a los escombros y la tierra, dentro de un contenedor.

Permanece, por suerte, la baldosa que se colocó en el Hospital Piñeiro, homenajeando entre otros al Dr. Eugenio Gallina, médico otorrinolaringólogo de ese nosocomio.
Mario Alfredo Gallina era estudiante de medicina en la UBA e integrante de la JUP. Su hermano Eugenio Daniel era integrante de Montoneros y le faltaba una materia para recibirse de médico. Trabajaba en la Clínica especializada en otorrinolaringología de su padre. Ya se había colocado otra baldosa grupal que lo incluía frente al Colegio Nacional Nicolás Avellaneda Nº 4, Dist. Esc. 9, de la misma manera que su hermana Silvia figura en una baldosa colocada frente a la Escuela Normal Superior Nº 7 donde estudió.
Pero la perseverancia triunfó y finalmente, el 29 de febrero de 2020, justo antes de que comenzara el ASPO por la pandemia de Covid-19, se logró volver a colocar una baldosa en recuerdo y homenaje a esta familia, en la misma vereda de la vivienda familiar y ahí esperamos que continúe por siempre.
