Detenida-desaparecida el 18/05/1978

Mirta tenía 20 años cuando fue secuestrada junto a su marido, Jorge Dyszel, de su domicilio, ubicado en Álvarez Jonte 2250, a los diez meses de casados. Estudiaba en la Escuela Nacional de Terapia Ocupacional. En 2013, se colocó una baldosa frente al domicilio de ambos. Posteriormente, la Agrupación Terapistas Libres, la Comisión por la Memoria Belgrano-Núñez y el Centro de Estudiantes El Empuje, colocaron otra baldosa en la sede de la UNSAM donde estudió Mirta, en homenaje a los cuatro desaparecidos de la institución.
Pero quedaba una asignatura pendiente. Los padres de Mirta siempre quisieron colocar una baldosa frente al colegio donde hizo el secundario. Y nunca lo habían conseguido. En 2018, se concretó este viejo anhelo. Gracias a la labor de la profesora Valeria Mikolaitis y al apoyo de las autoridades del Comercial Nº 17 “Gabriela Mistral”, de Julián Álvarez 123, el 29 de octubre fue un día dedicado a la memoria y los derechos humanos. Toda la comunidad educativa, de ambos turnos, participó en el acto, donde estuvieron presentes los padres y los hermanos de Mirta, el presidente de la Junta Histórica Villa Crespo, Hugo Tornese; ya comenzado el acto se sumó la bandera de la Escuela Nº 6 “Delfín Jijena” del mismo distrito.

La colocación de baldosas en escuelas tiene un valor agregado. Además del ejercicio de la memoria, del recuerdo de los compañeros, la actividad se realiza en forma conjunta con docentes y alumnos. Estos últimos no vivieron la dictadura, nacieron y crecieron en democracia y muchos de ellos no conocen la historia reciente del país. Por ese motivo, esta tarea integra la formación ciudadana de las nuevas generaciones, para que la historia se transmita y la memoria perdure. En el acto en la escuela, la prof. Mikolaitis expresó:
Dedico estas palabras a cada estudiante que como docente conocí, conozco y conoceré… Hay tres palabras que se dicen en momentos como el de hoy: MEMORIA, VERDAD y JUSTICIA. MEMORIA como ejercicio para no olvidar. Para que el NUNCA MÁS sea una realidad. Para recordar que hubo muchas personas víctimas del terrorismo de Estado. Piensen que los que hoy están cursando primer año, dentro de cuatro años van a egresar y van a ser los últimos estudiantes que hayan sido parte de la construcción y colocación de la baldosa para Mirta Schwalb. VERDAD. Es VERDAD que robaron bebés que hoy son hombres y mujeres de más de cuarenta años que viven sin saber quiénes son. En la actualidad son solo 128 los nietos recuperados. Es VERDAD que se llevaron a Mirta… es VERDAD que Mirta está desaparecida desde el 18 de mayo de 1978. JUSTICIA: gracias a quienes han tenido el coraje de ser testigos en los Juicios es que se pudo hacer JUSTICIA en los crímenes de lesa humanidad. Otra manera de hacer JUSTICIA es darle una tumba simbólica a los desaparecidos. Los cuerpos de los desaparecidos no aparecen. No nos dicen dónde están. Por lo tanto no podemos enterrarlos, ni darlos por muertos. Pero podemos recordarlos en cada una de estas baldosas…
A continuación hablaron la madre de Mirta, Tita Rosenblat; su hermana, Adriana Schwalb; también lo hicieron compañeras de promoción del Mistral y Hugo Tornese de la Junta Histórica de Villa Crespo. Los estudiantes sordos del Mistral dieron su homenaje a Mirta gracias a las maravillosas intérpretes que forman parte del plantel docente de esta escuela. Y el Centro de Estudiantes… una maravilla.
Mientras varios estudiantes hacían la mezcla de arena y cemento en la vereda, la rectora Miriam Alj cerraba el acto. Entonces salimos a la calle. Y Julián Álvarez se cortó. Los familiares colocaron amorosamente la baldosa. La acomodaron, la limpiaron y entre todos le dieron el toque final en los bordes con azulejitos de múltiples colores y formas.


